LA CATEDRAL DEL TANGO
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La Milonga como género musical

Diferencias con el tango

Aunque tanto la milonga como el tango están en compás de 2/4, las 8 semicorcheas de la milonga están distribuidas en 3 + 3 + 2 en cambio el tango posee un ritmo más «cuadrado».
Las letras de la milonga suelen ser picarescas, las del tango son dramáticas.

 

 

Origen

El origen es muy discutido y probablemente la milonga urbana provenga de un cruce de la forma campera con el tango primitivo de los suburbios de Buenos Aires

Según palabras del propio Jorge Luis Borges, por sus características el tango sólo pudo haber nacido en Montevideo o Buenos Aires.

 La mujer milonguera

Las mujeres milongueras tienen dedicados varios tangos, cuyas letras suelen aludir a un pasado humilde y a un presente en el que la frecuentación de las milongas de lujo les permite relacionarse con hombres adinerados (los llamados bacanes).

Las milongueras actuales bailan por gusto y pueden tener compañeros de baile estable con los que forman una pareja que se entiende bien en la pista, pero que no mantiene ningún otro tipo de relación fuera de ella.

 "La Milonga"

Habitualmente suele establecerse en un club aunque actualmente suelen organizarse en torno a una persona llamada organizador que lleva personas a bailar a diferentes salones que no son un club. En dichos lugares se baila indistintamente tango y milonga y antes de las reuniones se suele enseñar el baile con profesores profesionales, al termino de dicha enseñanza el alumno puede participar de la milonga

Hombres y mujeres se sientan en mesas colocadas alrededor de la pista, y al comienzo de una tanda los hombres habitualmente invitan a bailar a las mujeres, a mediados de los años 40 y 50 la invitación se hacia mirando a la dama y con un pequeño y disimulado "cabezeo" se la invitaba a la pista de baile, la mujer puede aceptar el convite a bailar o negarlo (también con la cabeza), o bien mirar hacia otro lado para rechazar también la invitación.

Esto evita al hombre el embarazoso momento de ser rechazado después de haber caminado hasta la mesa de la mujer, y a ésta el embarazo de rechazarlo directamente si ese fuera el caso.